15 de agosto de 2010

Pisando sobre mis huellas

"Entre otras cosas, verás que no eres la primera persona a quien la conducta humana ha confundido, asustado, y hasta asqueado. Te alegrará y te animará saber que no estás solo en ese sentido. Son muchos los hombres que han sufrido moral y espiritualmente del mismo modo que tú. Felizmente, algunos de ellos han dejado constancia de su sufrimiento. Y de ellos aprenderás si lo deseas. Del mismo modo que alguien aprenderá algún día de ti si sabes dejar una huella. Se trata de un hermoso intercambio que no tiene nada que ver con la educación. Es historia. Es poesía."

El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger

Desprecio casi todo lo que construí, en ese pasado lejano que nada tiene que ver con la personita que habita este cuerpo. Intento construir algo nuevo, no reconstruir nada. Invento extraños métodos nocturnos, pero no sirven de nada. Amando todo lo que tengo, es imposible estar satisfecha. Me falta algo. Me falto eso.

Inspiración.

La combustión espontánea que azota mi alma al crear algo que tiene todos los elementos. Pasión. Fuerza. Entrega. Arte. Arte, arte, arte. Rebelarse contra la alienación. Reencontrarse con la emoción. Pintar la luna. Hablar en verso. Recitar con los ojos cerrados. Besar con los dedos.

Antes voy a machacar las paredes vacías. Y luego borraré mis huellas.

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